En la actualidad, no tener medios
económicos o encontrarse lejos físicamente del lugar en el que se
encuentra el museo o centro de arte que nos interesa no es una
excusa. Esto se debe a que galerías de todo el mundo han comenzado a
ofrecer visitas online para que todo el mundo pueda acceder a
sus contenidos. Con esta idea tan innovadora abogan por la
universalidad de la cultura.
En el caso de la galería online
del Museo del Prado, situado en Madrid, podemos acceder a una visita
de cuadros según si disponemos de una hora, dos o tres para simular
el recorrido físico. Aparecen fotografías en la página de las
obras imprescindibles si uno se acerca a dicho museo.
The British Museum
permite una visita online dividida en civilizaciones, por
ejemplo, en la imagen se aprecia cómo permite clicar en África, las
dos Américas, Asia y Gran Bretaña, además de otras que aparecen
posteriormente como Roma, Egipto, Japón o el Medio Oeste, entre
otros. En este caso el viaje por el museo se denomina Online tour. Da
la posibilidad al internauta de, al decidirse por un continente o
civilización, encontrar las épocas delimitadas para encontrar
exactamente lo que busca o para que pueda ilustrarse siguiendo una
línea de tiempo lógica.
Como se puede apreciar en la
última foto, lo mismo sucede con otros dos famosos museos, el
francés Louvre y el español Guggenheim de Bilbao. La
cultura está para compartirla y hacer que llegue a la mayor parte de
personas posibles, porque es una de las formas más enriquecedoras de
apertura de mente. Podemos estar orgullosos de esta faceta de
internet, que está contribuyendo a este fenómeno de expansión de
conocimientos y de distintas formas de arte.



Entrada muy interesante, como siempre.
ResponderEliminarLo considero una muy buena iniciativa de los museos el dar acceso a algunas de sus obras a través de la red.
Es bien cierto que no sustituye a una visita real, pero ayuda a esas personas que lo deseen a acercarse más a grandes obras sin necesidad de viajar a otros países o pagar entradas en ciertas exposiciones.
Creo que estamos ante una maravillosa iniciativa, de nuevo emprendida por las nuevas tecnologías, para universalizar la cultura, que tanta falta hace. No obstante, yo prefiero la forma tradicional, es decir, visitar físicamente el museo y contar con la ayuda de un experto para que me ponga al día de los contenidos que puedo encontrar en el edificio, ya que por un lado, salgo de casa para distraerme y, por el otro, no me limito a estar en frente del ordenador durante todo el día. Sin embargo, he de afirmar que ante la falta de recursos económicos y de tiempo, se trata de una novedad que vale la pena tener a disposición.
ResponderEliminarEn mi opinión, esta entrada pone de manifiesto, una vez más, cómo las nuevas tecnologías inundan cada día nuestra rutina para hacérnosla más cómoda y accesible. La iniciativa me parece fantástica y muy útil: no hay excusas para no disfrutar el tiempo que queramos deleitándonos con los detalles de nuestro cuadro favorito sin horarios, sin colas y en primera fila. Además, en cierto modo, el arte se expande, se acerca a todas las personas, independientemente de sus circunstancias personales, sin fronteras. Sin embargo, quizás hay algo romántico en el hecho de estar en una de las salas de un museo, frente a un cuadro, e ir repasando las pinceladas que hizo en su día su autor.
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