Internet permite un nuevo mundo
sin fronteras que permite deshacerse de las incómodas restricciones
que el espacio y el tiempo interponían entre los seres humanos, pues
podemos conectarnos desde cualquier lugar del mundo en cualquier
momento. Sin embargo, es una fuente de crecientes desigualdades.
Por un lado hay diferencias entre
las posibilidades de conexión de los países occidentales
desarrollados y los países en vías de desarrollo, en los que en
numerosas ocasiones ni si quiera tienen acceso a luz y agua
corriente. La globalización ha dado paso a la deslocalización de
las empresas más importantes del mundo, lo que produce paro en el
lugar de origen y explotación laboral en el país de destino, al
aprovecharse los empresarios de las grandes diferencias en
legislación laboral en continentes como el africano o en Asia.
Además, las empresas deslocalizadas no se hacen cargo de
prácticamente ninguna tasa en los países en vías de desarrollo,
así como tampoco se preocupan por la contaminación que ocasionan,
pues no se les controla. Esta situación se vio claramente agravada
con la aparición de internet como herramienta usual en la vida
empresarial. A partir de ese momento, los negocios ya no tienen que
desplazar a la totalidad de su personal o a sus altos ejecutivos,
sino que gracias a las nuevas tecnologías con cambiar de lugar la
fábrica, el resto de personal que no se encargue de la parte
ejecutora del bien o servicio y los dueños pueden encontrarse en el
mundo civilizado y dirigir a
la vez varias empresas desde un despacho.
Por otro lado
y aunque parezca no tener relación a simple vista, la desigualdad de
género se ha vuelto aún más clara debido a plataformas como
Wikipedia, denunciada recientemente por su contenido dispar
según el personaje célebre fuera un hombre o una mujer. En marzo ha
surgido una respuesta desde la propia página para solventar estas
diferencias, a raíz del día de la mujer (8 de marzo). Al entrar en
su dirección aparece el siguiente mensaje, que insta a los lectores
a ayudar a completar la información que falta o a reescribir algunos
artículos sexistas, en los que se hace referencia a su condición
femenina y a su parentesco familiar con otros célebres por delante
de explicar su relevancia en el campo de la ciencia, la tecnología o
las letras al que pertenezca.
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| Al entrar en la página para buscar cualquier información, la plataforma avisa de la propuesta que están realizando |
Internet resulta una
herramienta muy útil hoy en día. Es un instrumento que ayuda a
mantener en contacto a las personas y pone a disposición de
cualquiera con acceso a la red una infinidad de contenidos
interesantes. Sin embargo, no debemos perder de vista que el
requisito de “tener acceso a la red” no es algo al alcance de
todo el mundo y que, aún teniendo acceso, hay lugares en los que los
gobiernos dictatoriales vetan la información a la que los ciudadanos
pueden llegar, para evitar episodios como los vividos en Túnez,
Libia o Egipto. Precisamente en el norte de África ha ocurrido un
buen ejemplo del uso libertario de las redes sociales, pues la
Primavera Árabe comenzó alentada por Twitter.
De
nuevo reflexionemos sobre el uso y abuso de internet, un arma de
doble filo si cae en malas manos pero una importante mina de
recursos, de conocimientos y de lucha por los derechos de los
individuos si sabemos aprovechar su potencial.
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Me parece muy interesante el último párrafo de esta entrada, pues resume totalmente lo que podemos y lo que no podemos obtener de Internet, un recurso que al mismo tiempo que nos aporta numerosas oportunidades, nos restringe de otras muchas. Por ejemplo, las empresas pueden obtener grandes beneficios mediante el traslado de sus instalaciones a otros países y estas nuevas empresas ser controladas desde un país distinto, pero al igual que la existencia de Internet las favorece en ese aspecto, los empleados pueden salir mal parados por las distintas legislaciones laborales, como tú bien has dicho.
ResponderEliminarLa conclusión es que la globalización no ha hecho más que empezar y estas desigualdades, puesto que hay muchas personas que no tienen recursos económicos suficientes para acceder a una herramienta tan importante como Internet, seguirán incrementándose con el paso del tiempo.
Una entrada genial, sin duda sabe de lo que habla y lleva toda la razón.
ResponderEliminarNadie duda de lo útil de las redes, pero es cierto que no debemos olvidarnos de la brecha digital que generan, haciendo que los países subdesarrollados lo estén aún más si cabe.
ResponderEliminarMe parece interesante que incluyas el caso de wikipedia. No es otra muestra más de la discriminación que todavía hoy en día sufrimos las mujeres. Me alegra ver que la página está intentando que se aporte más información sobre el personaje femenino en cuestión.
En relación al último párrafo... Podemos decir que la red conecta a todo el mundo, nos enseña qué pasa en otros lugares, cómo se vive... y eso en países que no tienen las libertades con las que podemos contar "en el mundo desarrollado" influye en que quieran tenerlas.
Pd: ¡Cuánta razón tienes al decir que internet es un arma de doble filo!
En primer lugar, enhorabuena. Los temas tratados por esta blogger son claramente de actualidad y que pasan frente a la sociedad sin apenas dejar huella.
ResponderEliminarPlataformas como Wikipedia, de libre acceso, permiten crear nuesro propio conocimiento pero en muchas ocasiones, le damos mal uso.
Internet es claramente un sistema revolucionario pero también puede ser un arma de desigualdad, como bien afirma Laura.
Debemos luchar para que esta situación cambie y los únicos que podemos hacerlo somos nosotros, sus usuarios.
De nuevo, enhorabuena,
Esta entrada nos hace recapacitar sobre el inmenso poder que tiene la red, tanto informativo como manipulativo. Este hecho no es nuevo: los medios de comunicación han formado opiniones que muchos han hecho suyas, sin percatarse siquiera de que están sirviendo como instrumentos para un fin; sin embargo, hoy el alcance es universal, vertiginoso.
ResponderEliminarPor otro lado, el hecho de que las mujeres estén discriminadas en un mundo tecnológico, global, aséptico, da qué pensar, quizás no hayamos avanzado tanto y, en algunos aspectos, aún nos quede mucho camino que recorrer.